En conversación con OFA, una consultora hispano-holandesa, sobre la conciliación de la vida laboral y familiar
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María Ángeles Noguera es la fundadora de OFA, una consultora hispano-holandesa que lleva muchos años ayudando a familias, empresas y sector público a conciliar la vida laboral y familiar. Es una entrevista más larga de lo habitual, pero creemos que puede ser de gran ayuda para el lector.
Ángela (A): María Ángeles, tú que eres experta en la materia, ¿cómo definirías la conciliación y cuáles son sus beneficios?
María Ángeles (MA): Creo que la conciliación puede definirse como el arte de ser feliz. Todas estamos de acuerdo en que compaginar el trabajo profesional con las tareas domésticas, el colegio de los niños y el cuidado de los mayores, que cada vez son más mayores, no es tarea fácil.Hay retos diarios: hay que comer tres veces al día, la casa tiene que estar ordenada y los niños en la cama a su hora. Cada semana hay que lavar la ropa y hacer algo para evitar que crezca la pila de plancha. Los fines de semana, llenos a rebosar, ya no son garantía de descanso y vida familiar. Está claro que ésta no es la vida que habíamos soñado.
Lo que está claro es que la «conciliación de la vida laboral y familiar» ha llegado para quedarse y que el nuevo trabajador es un «mezclador de tareas». Los beneficios de la conciliación para la empresa son importantes porque «un trabajador feliz es un trabajador que trabaja mejor».
(A): ¿Qué has aprendido después de todos estos años asesorando sobre la difícil tarea de la conciliación de la vida laboral y familiar?
(MA): He aprendido muchas cosas, la primera de ellas es lo importante que es el Hogar en la vida de las personas. Pero un Hogar y una familia no se construyen y consolidan por sí solos, y no siempre lo tenemos claro. Cuando queremos formar una familia pensamos en «modo rosa» en un marido/mujer que serán estupendos, unos hijos guapos, cariñosos y estudiosos, una casa bonita y un trabajo en el que podremos realizarnos plenamente. Tenemos en la cabeza a la ‘supermujer’, guapa, dinámica, eficiente y siempre feliz que nos muestran los medios de comunicación. Esto es un gran error porque la vida no es así y nos evitaríamos muchos problemas si nos parásemos un momento y considerásemos que la familia es una empresa que no se construye sola. Tenemos que organizarnos, delegar, tener prioridades, etc.
A veces, cuando he aconsejado a un cliente que programe tiempo para estar con su pareja, me dicen que suena muy frío, pero cuando les pregunto si reservan regularmente tiempo para estar juntos, me dicen que no. No es frío reservar tiempo para estar juntos, es una necesidad y es importante reservarlo en la agenda antes de que otras personas u otras necesidades reserven ese tiempo en nuestro día a día.
(A): ¿Cuáles son los principales problemas que encuentras en las familias?
(MA): Desde mi punto de vista y experiencia, el principal problema es la falta de comunicación, el posponer las conversaciones necesarias para decidir como pareja hacia dónde vamos y cómo vamos a llevarlo a cabo.
El cansancio que conlleva una jornada completa nos hace sentir culpables en muchos casos porque nos falta paciencia en casa para escuchar y «ser» como nos gustaría.
(A): ¿Cuáles son los obstáculos que te dificultan conciliar trabajo y familia?
(MA): El conflicto entre trabajo y familia no es sólo un conflicto del tiempo en que vivimos, ni tampoco un conflicto de falta de tiempo. Es sobre todo un conflicto de valores.
Todos queremos ser «combinadores de tareas»:
Cuidar de la familia Desarrollar nuestras capacidades en el trabajo Poder ser creativos en el trabajo Tener un buen sueldo Tener tiempo libre para Desarrollarnos personalmente, Tener una vida social
¡Queremos «todo» y siempre vamos a por un «10» en todo!
Esto tiene un coste:
- No pasamos suficiente tiempo con los niños
- Estamos demasiado cansados cuando llegamos a casa
- Tenemos la impresión de que lo hacemos todo… a medias
- No tenemos tiempo para nuestra pareja
- No podemos cuidar de nuestros mayores como nos gustaría
- No tenemos tiempo para descansar
Las consecuencias de todo esto son que estamos descontentos, a menudo frustrados y tanto en casa como en el trabajo hay enfrentamientos y discusiones por cosas que no lo merecen.
¿Más obstáculos?
- ¡No saber decir que no!
- Evitar (y por tanto acumular) conflictos en lugar de resolverlos en aras de la «paz».
- Tener demasiado en cuenta la opinión de los demás
- Sentirnos obligados a ser superpadres, supercompañeros, superestupendos… en TODO.
Pero, ¿quién nos obliga a vivir así?
(A): ¿Ayudaría la incorporación de leyes en este ámbito de la conciliación para que las empresas se comprometan con la conciliación o crees que la regulación legislativa obliga, pero no sensibiliza?
(MA): Sí, es importante ayudar, quizá también con leyes, a concienciar a las empresas de la importancia de la conciliación de la vida laboral y familiar, de que todos sus trabajadores también trabajan para otra empresa, la familia.
Tomar conciencia de la dificultad de conciliar la vida laboral y familiar no es la única condición, pero sí la primera, porque la solución del conflicto exige un cambio de mentalidad que permita cambiar la forma de vivir y de trabajar. Debemos atrevernos a pensar de otra manera para vivir de otra manera.
- Las bajas por enfermedad suelen estar relacionadas con la dificultad de poder tener, por falta de equilibrio, la vida privada con la que habíamos soñado.
- Absentismo mental, porque en el trabajo la gente está pensando en los problemas que ha dejado sin resolver en casa.
- Falta de motivación
- Falta de diversidad en la empresa
- Falta de mujeres, especialmente en determinados grupos de edad, que, al no poder conciliar su vida privada con su trabajo, reducen o dejan de trabajar durante un tiempo
- Menos creatividad por falta de diversidad
- Falta de mujeres en los niveles superiores de la empresa
- Pérdida de talento
- Dificultades entre compañeros, causadas por la falta de entendimiento con otros que tienen circunstancias privadas complicadas, lo que daña la imagen de la empresa y la hace poco atractiva para posibles compañeros.
(A): ¿Qué tipo de empresas solicitaron tu asesoramiento en este ámbito y qué resultados obtuviste?
(MA): Entre otros, hemos trabajado con Roche Nederland, Deloitte, ABP, DSM, Ayuntamiento de Wiechem, Maastricht, Oldenzaal, etc. En las empresas, hemos trabajado con los departamentos de RRHH con muy buenos resultados. Nuestra estrategia empieza por concienciar a las empresas y a su personal de la necesidad de pensar de forma diferente para vivir y trabajar de forma diferente, también en casa.
Esta toma de conciencia permite establecer objetivos que permitan poner en práctica los cambios necesarios para la creación de una cultura favorable a la familia. ¡Trabajar para ser feliz sólo es posible cuando también se es feliz en el trabajo! En los ayuntamientos, hemos trabajado en Recursos Humanos y en proyectos de reinserción laboral.
En OFA hemos ayudado a nuestros clientes a crear una cultura corporativa que facilita en la práctica diaria que los empleados «denuncien al trabajo».
(A): Gracias por esta visión de tu trabajo y por la sabiduría real que encierra para todos los que buscamos el equilibrio adecuado en nuestras vidas.
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Angela de Miguel
Communication Director at Home Renaissance Foundation



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