Inmaculada Alva: «Algunos feminismos han masculinizado a las mujeres».

Inmaculada Alva: «Algunos feminismos han masculinizado a las mujeres».

De hecho, cuando hablamos de la «situación de la mujer en el pasado», nos referimos a una situación concreta: la de la mujer burguesa en el siglo XIX. Burguesa porque, en otros entornos, las mujeres siempre han trabajado fuera de casa o en negocios familiares. La idea burguesa a la que nos referimos era la de la «madre abnegada», la «hija obediente», sumisa al hombre y sin más aspiraciones que el matrimonio y poco más. A partir de la segunda mitad del siglo XX, las mujeres empezaron a cambiar esta idea y nacieron los feminismos. Igual que me gusta hablar de feminismos en plural, prefiero hablar de mujeres en plural. Las mujeres participan más activamente en la sociedad, en la política, en sus profesiones, porque también tienen mucho que decir. En ese sentido, creo que hemos ganado.

Una nueva era en la vida del Derecho

Una nueva era en la vida del Derecho

«Creo que comienza una nueva era en la vida del derecho. Hasta ahora las mujeres hemos vivido al margen de la ley; nos hemos alimentado de las migajas de la ley, tan amplia y comprensiva, tan humana y progresista para los hombres, pero tan mezquina y triste, tan decadente y dura para las mujeres; vosotras mismas lo reconocéis, las nobles y leales compañeras que habéis gritado contra la injusticia y os habéis prestado a remediarla. Estoy seguro de que comienza una nueva era. Un nuevo día amanece tras la enmarañada y adusta jungla de la Ley, un nuevo día en el que el sol brillará para todos».

Madres de la Constitución

Madres de la Constitución

La entrada de las mujeres en el Parlamento en 1931 confirmó la capacidad -y la necesidad- de que las mujeres participaran en los asuntos públicos. Aunque en términos numéricos su presencia pudiera parecer testimonial (apenas un 1%), lo cierto es que su actividad parlamentaria fue mucho más allá. Y lo mismo ocurrió en 1977, cuando, recogiendo el legado de sus predecesoras, veintisiete mujeres, veintiuna en el Congreso y seis en el Senado (apenas un 5%), participaron en la primera legislatura de la democracia. En 1931, de las tres, dos eran juristas. En 1977, de las veintisiete, cinco eran juristas.